Gramsci y el bloque histórico


Portelli, Gramsci y el bloque histórico

 

Portelli. Bloque histórico: principal aporte de Gramsci a la teoría de Marx, cuyos aspectos principales son el análisis de la SC (y del sistema hegemónico) y el vínculo orgánico entre la estructura y la superestructura. Gramsci da una expresión concreta a este vínculo: los intelectuales. El problema esencial es el de la lucha ideológica contra los “grandes intelectuales” y la elección estratégica de la guerra de posiciones, ésta elección como consecuencia del fracaso de los movimientos de los PCs después de la 1ºGM (Ej. Revolución Espartaquista).

 

La superestructura del Bloque Histórico

 

La superestructura del bloque histórico forma una totalidad compleja en cuyo seno Gramsci distingue dos esferas esenciales:

-         Sociedad política, que agrupa el aparato del Estado.

-         Sociedad civil.

I. Sociedad civil

 

1) Origen y características del concepto gramsciano de la sociedad civil

 

Tanto Marx como Gramsci parten de la obra de Hegel: el primero entiende la noción hegeliana de sociedad civil como el conjunto de relaciones económicas y sociales de un período determinado; el segundo la interpreta como el complejo de la superestructura ideológica. Ambas concepciones derivan de la amplitud de la noción de sociedad civil en Hegel.

Sociedad civil (Gramsci): “Conjunto de los organismos vulgarmente llamados privados… y que corresponden a la función de hegemonía que el grupo dominante ejerce en toda la sociedad”. Gramsci la contrapone a la sociedad política (el Estado en sentido estricto), del cual ella constituye su base y su contenido ético.

La sociedad civil puede ser considerada bajo tres aspectos complementarios:

- como ideología de la clase dirigente, en tanto abarca todas las ramas de la ideología.

- como concepción del mundo difundida entre todas las capas sociales a las que liga de este modo a la clase dirigente a través de los diferentes grados de la ideología (filosofía, sentido común y religión, folklore).

- como dirección ideológica de la sociedad se articula en tres niveles esenciales: la ideología, la estructura ideológica (organizaciones de difusión de la ideología) y el material ideológico (instrumentos técnicos de difusión de la ideología).

 

2) El campo de la sociedad civil

 

El campo que abarca la sociedad civil es el del la ideología.

Ideología: concepción del mundo que se manifiesta implícitamente en el arte, en el derecho, en la actividad económica, en todas las manifestaciones de la vida intelectual y colectiva.

Sólo las ideologías orgánicas son esenciales, son las que están ligadas a una clase fundamental. Con el desarrollo de la hegemonía la ideología se extiende a todas las actividades del grupo dirigente. Ésta crea distintas capas de intelectuales que se especializan en los diversos aspectos de la ideología, que constituyen en su totalidad la concepción del mundo de la clase fundamental.

Esta concepción amplia de la ideología da cabida a todas las actividades del grupo social dirigente y, por lo tanto, recubre a toda la superestructura.

 

3) Los diferentes grados de la ideología

 

La ideología (concepción del mundo de la clase dirigente) debe difundirse en toda la sociedad. Sin embargo, no posee la misma homogeneidad en todos los niveles. Gramsci distingue diferentes grados cualitativos que corresponden a capas sociales determinadas:

- Filosofía. Es el estadio más elaborado de la concepción del mundo, el nivel donde aparecen más claramente las características de la ideología como expresión cultural de la clase fundamental. Tiene el máximo de coherencia, necesaria por cuanto es la referencia de todo el sistema ideológico. La filosofía es la piedra angular de la ideología, por su ligazón con la clase dominante, influye sobre las normas de vida de todas las capas sociales.

Problema fundamental: conservar la unidad ideológica de todo el bloque social.

Filosofía e historia se identifican: la filosofía de un período determinado no es más que la historia de dicha época. Es la masa de las variaciones que el grupo dirigente ha logrado determinar en la realidad precedente.

- Sentido común. Se trata de los caracteres difusos y dispersos de un pensamiento genérico de cierta época y de cierto ambiente popular.

Es la influencia de la filosofía sobre las concepciones del mundo de las clases auxiliares y subalternas, todo movimiento filosófico orgánico debe mantenerse en contacto con las clases populares a fin de dirigirlas mejor ideológicamente. La conexión entre filosofía y sentido común está asegurada por la política, que afirma la unidad ideológica del bloque histórico.

Las ideologías tradicionales y las religiones constituyen los principales elementos del “buen sentido”. Cada capa social posee su propio sentido común, de tal forma que esta concepción del mundo se presenta bajo una multiplicidad de formas: su rasgo más común es se una concepción disgregada, incoherente, incongruente de las multitudes. Sólo por medio de la política, es decir autoritariamente, se puede imponer cierta coherencia.

- Folklore. Es una concepción del mundo con un carácter primitivo e incoherente, es no elaborada, asistemática.

La esfera ideológica de la sociedad civil se extiende así sobre todas las estratificaciones sociales de la estructura del bloque histórico.

 

4) Estructura ideológica y material ideológico

 

Estructura ideológica. Es la organización material destinada a mantener, defender y desarrollar el frente teórico e ideológico. De este modo la clase dirigente difunde su ideología. Para Gramsci forman parte de la estructura ideológica de la clase dirigente las organizaciones encargadas de difundir la ideología, los medios de comunicación social y todos los instrumentos que permiten influir sobre la opinión pública. En el seno de la estructura ideológica distingue a las organizaciones encargadas de la difusión de la ideología, tales como la Iglesia, la organización escolar y los organismos de prensa.

Material ideológico. Literatura, prensa, organización educativa, etc.

La difusión de la ideología requiere una articulación extremadamente compleja de la sociedad civil.

 

Ej. Iglesia Católica. Sociedad civil dentro de una sociedad civil.

La Iglesia es una sociedad civil autónoma, cuya perennidad está dada –para Gramsci- por su homogeneidad ideológica y la importancia de la estructura ideológica. La fuerza de la Iglesia reside en la unidad ideológica que ha logrado mantener en el seno del bloque social que controla. Para difundir la religión se apoya sobre una organización muy poderosa: en el centro, el clero con una gran capacidad organizativa y que se renueva con la creación de nuevas órdenes, y por el otro su prolongación a través de instituciones confiadas a los laicos con objetivos políticos, ideológicos o sindicales.

 

II. Sociedad política

 

Sociedad política: corresponde a la función del ‘dominio directo’ que se expresa en el Estado y en el gobierno. Asegura legalmente la disciplina de aquellos grupos que no consienten y no prestan espontáneamente su consenso.

El carácter principal de la Sociedad política es que agrupa el conjunto de las actividades de la superestructura que dan cuenta de la función de coerción. De este modo se pretende conservar por la violencia el orden establecido. Para Gramsci el momento político-militar es la prolongación y concretización de la dirección económica e ideológica que una clase ejerce sobre la sociedad, y en este sentido, la coerción no se limita sólo a lo militar sino que abarca también la coacción legal.

Para Gramsci la sociedad política tiene distintos aspectos según sea mayor o menor la ligazón con la sociedad civil, siendo una hegemonía política o dictadura pura, respectivamente.

A su vez, la sociedad política se define por las situaciones donde la coerción es utilizada:

- Coerción para el control de los grupos sociales que no consienten con la dirección de la clase fundamental.

- Coerción en situaciones excepcionales y transitorias, cuando la clase dirigente pierde el control de la sociedad civil y se apoya sobre la sociedad política para intentar mantener su dominación.

En ambos casos la sociedad política se apoya sobre el aparato del Estado, cuya función coercitiva es administrada por la burocracia. Ésta es la cristalización del personal dirigente, que ejerce el poder coercitivo y que hasta cierto punto se transforma en casta.

Cuando el aparato de Estado se muestra impotente para controlar una crisis orgánica, la clase dirigente puede suscitar en el seno de la sociedad civil organizaciones paramilitares.

III. Relación Sociedad civil – Sociedad política en el seno de la superestructura

 

Sociedad civil y política están estrechamente imbricadas en el seno de la superestructura. En efecto, la división funcional, debe ubicarse en el marco de una unidad dialéctica donde el consenso y la coerción son utilizados alternativamente: una sociedad donde sólo bastara el consenso sería utópica, y una cuya dominación descansara sólo en la fuerza sólo puede ser provisoria.

 

1) Colaboración de los órganos de las dos sociedades en el Estado

 

No hay una separación orgánica entre sociedad civil y política, sino que colaboran estrechamente. Por ejemplo, la opinión pública  muestra las relaciones entre gobierno y sociedad civil, que favorece el consenso alrededor de sus actos, en la cual, cuando el Estado quiere iniciar una acción poco popular crea preventivamente opinión pública adecuada organizando elementos de la sociedad civil, unificando el acuerdo y dispersando el desacuerdo.

En al práctica, la combinación sociedad civil + sociedad política crea una ambivalencia en los órganos de la superestructura: se supone que son las organizaciones privadas las que dirigen la sociedad civil y el aparato coercitivo del Estado el que administra la sociedad política. Sin embargo, en los hechos la clase dominante utiliza ambas para conservar su hegemonía. Asimismo, el marco del razonamiento de Gramsci esta pasando del modelo del estado gendarme a un modelo de Estado con una creciente estatización de funciones antes pertenecientes a la sociedad civil. El caso más característico es la educación, que ahora pasa al control estatal para aumentar el nivel técnico impuesto por el desarrollo de las FFPP y para unificar la ideología dominante.

 

Concepto de Estado:

-         Estado = S. Política + S. Civil. (Hegemonía + coerción)

-         Estado = S. Política. Gobierno. (Coerción, política)

Características:

a. Agrupa la superestructura del bloque histórico.

b. Su unidad deriva de su gestión por parte de los intelectuales, un grupo social que asegura la homogeneidad del bloque histórico. Los intelectuales son empleados de la clase dominante para el ejercicio de la dirección política y cultural del bloque histórico.

 

2) Consecuencias políticas y prácticas de la distinción entre las dos sociedades

 

SC y SP son dos aspectos de la hegemonía de la clase dominante, a nivel estratégico es necesario que estén orgánicamente ligadas para que la hegemonía sea sólidamente establecida, de esta manera la clase dominante podrá utilizarlas alternativa t armoniosamente para perpetuar su dominación.

En el caso de las sociedades occidentales, donde existe una estructura de SC fuerte la hegemonía de la burguesía descansa sobre una dirección intelectual y moral fuerte. Por ello, toda tentativa por subvertir el bloque histórico debe pasar por una lucha de largo alcance para disgregar la SC, “el Estado es sólo una trinchera avanzada detrás de la cual existía una robusta cadena de fortalezas y casamatas”.

Sin embargo, en los países donde la sociedad civil es “primitiva y gelatinosa”, el conflicto se limita a tomar el aparato coercitivo del Estado, sólo después se intenta construir una verdadera sociedad civil.

Esta diferencia fundamental de situación de acuerdo con la relación de fuerzas al interior de la superestructura, supone la adopción de estrategias diferenciadas por parte de los grupos que quieren crear un nuevo bloque histórico:

- Guerra de trincheras, en el primer caso, donde lo esencial del combate se libra en la SC. (Rev. Francesa)

- Guerra de movimiento, en el segundo caso. (Rev. Rusa) El Estado ocupa la moayor parte de la superestructura.

La necesidad de distinción entre la SC y SP está justificada en el plano teórico porque la confusión de ambas, con primacía de la segunda, lleva a una situación de estadolatría, que es una actitud respecto del gobierno de los funcionarios o SP que, en el lenguaje común, es la forma de vida estatal a la que se da el nombre de Estado y que vulgarmente se entiende como al totalidad del Estado. En los casos donde la sociedad civil es gelatinosa el período de estadolatría debe ser un período de iniciación de la vida estatal y de creación de la SC. Esta primacía del aparato del Estado debe ser transitoria.

 

Evolución del bloque histórico:

- Sistema hegemónico progresivo. Sistema donde la clase dirigente empuja a la sociedad entera hacia delante, satisfaciendo sus exigencias existenciales y tendiendo a la ampliación de sus cuadros para la toma de posesión de nuevas esferas de la actividad económico-productiva.

- Bloque histórico regresivo. Cuando la desaparición de la SC en beneficio de la SP muestra la pérdida de control de la clase fundamental sobre la sociedad, manteniéndose sólo por la coerción.

 

3) Sociedad civil, Sociedad política y el fin del Estado

 

El nuevo sistema hegemónico formado alrededor de la clase obrera debe resolver el problema de la distinción entre SC y SP. En la lucha por derribar el bloque dominante, el nuevo sistema hegemónico debe ligar orgánicamente los dos momentos de la superestructura: frente al bloque dominante la superestructura de la clase obrera debe ser homogénea, expresada a través del rol centralizados del Partido Comunista.

El partido debe ser SP y SC del nuevo sistema hegemónico, la primera en tanto dirección de las operaciones político-militares de toma del aparto del Estado, la segunda en tanto difusión entre las clases subalternas de la ideología de la clase obrera (marxismo). En el nuevo Estado de transición hacia la sociedad sin clases, al superestructura política e ideológica se encuentra unificada. El Estado tiene como fin elevar el aparato de producción y crear los nuevos tipos de humanidad. Este Estado ético no es más que la transición hacia la sociedad regulada (sociedad sin clases).

El Estado es ético en cuanto una de sus funciones más importantes sea la de elevar a la gran masa de la población a un determinado nivel cultural y moral, que corresponde a las necesidades de desarrollo de las fuerzas productivas y, por consiguiente, a los intereses de las clases dominantes. Solo el grupo social que se plantea el fin del Estado y el suyo propio como una meta a alcanzar puede crear un Estado ético tendiente a poner fin a las divisiones de los dominados y crear un organismo social unitario. Se llega a la superación del Estado porque la clase que plantea el fin del Estado representa a la gran mayoría de la población y porque dirige ideológicamente al conjunto de los grupos sociales que forman esta sociedad. El proletariado no necesita ejercer la coerción: por tanto la SP está destinada a desaparecer, siendo reabsorbida por la SC. à Rol primordial de la SC en la superestructura, momento mediato entre la estructura y la SP.

 

Hegemonía y Bloque Histórico

 

Para Gramsci el terreno esencial de la lucha contra la clase dirigente se sitúa en la SC: el grupo que controla la SC es el grupo hegemónico y la conquista de la SP remata esta hegemonía extendiéndola al conjunto del Estado (SC+SP). El concepto de hegemonía gramsciana revela la primacía de la sociedad civil sobre la sociedad política.

Aspectos esenciales de la hegemonía:

a. Oposición entre hegemonía y dictadura.

b. Base social de la hegemonía.

 

1) Hegemonía y Bloque Histórico

 

El aspecto central de la hegemonía de la clase dirigente reside en su monopolio intelectual, es decir en la atracción que sus propios representantes suscitan entre las otras capas de intelectuales. Esta atracción termina por crear un bloque ideológico que liga capas intelectuales y representantes de la clase dirigente. La primacía económica de la clase fundamental es condición necesaria pero no suficiente para la formación de un bloque ideológico, es necesario que la clase dirigente tenga una política hacia los intelectuales, actuando a través de una filosofía (concepción general de vida) y un programa educativo. En la elaboración de la sociedad civil los representantes de la clase fundamental deben elaborar ideología, estructura y material ideológico, y hacer un llamamiento a los intelectuales de otras capas sociales a fin de mantenerse.

El bloque ideológico en un sistema hegemónico, contribuye a él en un doble sentido: por un lado porque los representantes de la clase dirigente orienta a los de las otras clases, y por el otro porque posibilita a la clase dirigente controlar otras capas sociales por medio del bloque ideológico. Como consecuencia, el bloque ideológico separa a los intelectuales de las clases que éstos representan.

La homogeneidad prueba la hegemonía de la clase dirigente, su desmoronamiento y la utilización de la coacción son los signos del debilitamiento de la hegemonía y el pasaje a la dictadura.

 

Premisas para el análisis de la hegemonía y su relación con el bloque histórico:

a. Base de clase de la hegemonía (? Weber). La hegemonía es obra de una clase fundamental.

b.  En la medida en que el bloque histórico representa una situación histórica determinada, el análisis puede referirse a una citación reducida o extensa, geográfica (nacional, internacional) e históricamente. Implica la influencia del contexto internacional sobre los casos nacionales, y de éstos sobre el contexto internacional (Ej. Francia à Rusia à Italia).

Bloque histórico: agrupa al conjunto de la estructura y la superestructura y, por lo tanto, a las clases subalternas y al sistema hegemónico en conjunto.

 

2) Hegemonía y dictadura

 

Hegemonía pura. Hegemonía antes de la toma del poder (SP).

Dictadura pura. Cuando la clase dominante pierde el control de la SC.

 

Hegemonía política. Cuando la clase fundamental a nivel estructural dirige la sociedad por el consenso que obtiene gracias al control de la SC, caracterizado por la difusión de su concepción del mundo entre los grupos sociales –deviniendo sentido común- y por la constitución de un bloque histórico al que corresponde la gestión de la sociedad civil. Como consecuencia del control ideológico, se debilita el papel de la SP y la coerción, reducida a un rol de apoyo. Primacía de la SC sobre la SP. Clase dirigente.

Dictadura o dominación. Situación en la que un grupo social no hegemónico domina la sociedad por la coerción, gracias a que detenta el aparato del Estado, pero no tiene la dirección ideológica. Primacía SP sobre SC. Clase dominante.

Esta situación se da en dos casos de crisis del BH:

- Una clase que detentaba la hegemonía la pierde y logra mantenerse sólo por la fuerza (ej. Fascismo).

- Una clase que aspira a la hegemonía se apodera del aparato del Estado (Rev. Rusa)

Estas situaciones sólo pueden ser de transición en la espera de construir un sistema hegemónico. Sin embargo, en la práctica la hegemonía y la dictadura no están tan separadas: incluso en un sistema hegemónico la clase dirigente sólo dirige a las clases auxiliares y aliadas que constituyen su base social, y se vuelve dominante, utilizando la coacción frente a las clases opositoras.

 

Hegemonía y transformismo. La complejidad de la dialéctica hegemonía-dictadura es revelada por el fenómeno del transformismo. El bloque ideológico puede ser utilizado por la clase fundamental de forma tal que su función no sea dirigente sino dominante. En el trasformismo la clase dominante integra a los intelectuales de otros grupos sociales decapitando así su dirección política e ideológica. Aquí la clase dominante se niega a un compromiso con las clases subalternas y sub-utiliza a sus jefes políticos para integrarlos a su clase política (Ej. Cavour y Mazzini)

 

3) Hegemonía y alianza de clases

El error de equiparar la noción de hegemonía con la de alianza de clases corre el peligro de conducir al economismo, que es la idea que la misma noción de hegemonía combate. En efecto, decir que la hegemonía es una alianza de clase donde una de ellas juega un papel de enlace sobre las otras se razona únicamente a nivel estructural, ignorando el papel esencial de la superestructura y de los intelectuales.

La fuente del error proviene de la base social de la hegemonía, que supone la existencia de una clase dirigente y de clases dirigidas. La clase dirigente está en una situación preeminente en un doble nivel: estructural, porque es la clase fundamental en lo económico, y superestructural, puesto que posee la dirección ideológica por intermedio del bloque intelectual. Los grupos auxiliares tienen un papel secundario en ambos niveles del bloque histórico. La dirigencia de la clase fundamental en el sistema hegemónico, que presupone una desigualdad de hecho en las relaciones sociales, necesita de una amplia base social: los grupos auxiliares permiten reforzar el poder de la clase fundamental, como base política y como semillero de cuadros intelectuales y políticos. Como estos grupos son fundamentales para la hegemonía, la clase dirigente deberá tener en cuenta sus intereses específicos para absorberlos y, en esta medida, el sistema hegemónico puede ser calificado de alianza de clases, ya que el grupo dirigente coordina con los grupos auxiliares. Si sus intereses son coincidentes, esto da solidez a la hegemonía de la clase dirigente.

Gramsci muestra que frente al poder de la burguesía, la clase obrera debe proponer un compromiso amplio con las otras clases subalternas, como el campesinado. De todos modos, el carácter hegemónico queda en la dirección del proletariado.

 

4) Sistema hegemónico y clases subalternas

 

En el análisis gramsciano se distinguen tres tipos de grupo al interior del bloque histórico:

  1. Clase fundamental. Dirige el sistema hegemónico.
  2. Grupos auxiliares. Sirven de base social de la hegemonía y de semillero de cuadros políticos e intelectuales.
  3. Clases subalternas. Excluidas del sistema hegemónico.

El régimen normal de relación entre las clases dirigentes y las clases subalternas es el de dominación, es decir la utilización predominante de la SP. La consecuencia de la ausencia total de hegemonía de la clase dirigente sobre las clases subalternas es la falta de unidad y de homogeneidad de éstas. Las clases subalternas no pueden unificarse mientras no puedan convertirse en Estado. La historia de las clases subalternas es la de la tentativa permanente de unificarse y formar un sistema hegemónico, decapitado cada vez por la clase dirigente a través de la coerción.

El nuevo Bloque Histórico

 

El bloque histórico (unión de estructura y superestructura) se constituye alrededor del sistema hegemónico de la clase fundamental (dirección política, moral e ideológica). Esta clase no es fundamental por tiempo indeterminado, puesto que el sistema hegemónico excluye a las clases subalternas, entre las cuales se encuentra la futura clase fundamental.

El problema que puede surgir es el de la irrupción de una crisis orgánica en el bloque histórico que debe desembocar en una situación favorable para las nuevas fuerzas sociales. La construcción de un nuevo bloque histórico requiere de dos condiciones:

- Ruptura del vínculo orgánico estructura-superestructura, donde los intelectuales no representan más a sus clases. Esta ruptura puede estar dada por la acción de las clases subalternas o el fracaso de las dirigentes.

- Creación de un sistema hegemónico que agrupe a las clases subalternas y las organice.

Una crisis no necesariamente es orgánica, también hay crisis coyunturales. Para que sea orgánica, la ruptura debe englobar a las clases fundamentales: la dominante, y la que pretende serlo.

I. La crisis orgánica

 

Crisis orgánica: ruptura entre la estructura y la superestructura. Es el resultado de contradicciones que se han agravado como consecuencia de la evolución de la estructura y de la ausencia de una evolución paralela en la superestructura.

Cuando la clase dirigente deja de “empujar la sociedad entre hacia delante” el bloque ideológico que le da cohesión y hegemonía tiende a disgregarse. Como ninguna sociedad desaparece si antes no desarrolló todas las formas de vida implícitas en sus relaciones, de esto no deriva su necesaria desaparición, sino que ésta se produce sólo cuando la crisis de la estructura conlleva una crisis de hegemonía: la clase dirigente deja de tener dirección de las clases subordinadas y éstas se separan de los intelectuales y partidos que las representan. La crisis orgánica, como crisis de hegemonía, afecta la dirección de la clase dirigente sobre los otros grupos y fortalece la posición de los órganos de la SP en la estructura (? consenso ? coerción), por tanto es también crisis de autoridad, puesto que la clase dirigente se transforma en clase dominante.

Dos casos de crisis orgánica:

a. Por fracaso de la clase dirigente en alguna empresa política para la cual demandó el consenso de las masas (guerras, plebiscitos, etc.).

b. Por la politización de las clases subalternas y de sus intelectuales.

En general sucede que la reacción de las masas es espontánea y desorganizada, siendo aplastados por movimientos reaccionarios de la clase dominante. Gramsci condena la inorganicidad de la revuelta popular, es necesario construir un sistema hegemónico opuesto al de la clase dominante para lograr el éxito (papel del partido político).

 

1) Consecuencias de la crisis

 

Desde la clase dominante. Según la gravedad de la crisis puede optar por tres posibilidades:

a. Recomposición de la sociedad civil. Mutación dentro del personal dirigente, revisión del sistema hegemónico, mayor beneficio para las clases auxiliares (base social), unión de toda la dirigencia en un partido único de la clase dominante (no de toda la sociedad, en lo contrario sería fascismo). Hegemonía.

b. Utilización de la sociedad política. El Estado es utilizado para aplastar la dirección de las clases subalternas y separarlas de sus intelectuales por coerción o cooptación.

c. Cesarismo. Expresa una situación en la cual las fuerzas en lucha se equilibran de una manera catastrófica, de forma tal que la continuación de la lucha no puede sino concluir con la destrucción recíproca. Esto también puede ocurrir cuando al interior de la clase dirigente hay divisiones internas (Ej. 18 Brumario). La clase dominante recurre a líderes carismáticos, que arbitran entre dos protagonistas, puede ser progresivo o regresivo según a quién favorezca.

 

Desde las clases subalternas. Pueden oponer su fuerza si se organizan y se someten a una verdadera dirección, desarrollando su propio sistema hegemónico.

 

2) Duración de las crisis orgánicas

 

La crisis orgánica no es un fenómeno repentino ni una situación efímera. Por su carácter orgánico, refleja la crisis de la estructura y sigue su evolución. Esta duración significa que en la estructura maduraron contradicciones incurables y que las fuerzas políticas se esfuerzan por sanear. La duración de la crisis es consecuencia de los esfuerzos de la estructura por mantener el antiguo sistema. Por tanto, un análisis de la crisis debe distinguir entre fenómenos orgánicos  y esfuerzos coyunturales de la dirigencia por contenerla. Este tipo de crisis y su larga duración es normal en los países occidentales, donde la superestructura, y en particular la SC, están muy desarrolladas (Ej. Francia 1789-1871).

 

II. El nuevo sistema hegemónico

 

Una crisis orgánica desemboca en un nuevo sistema hegemónico sólo si las clases subalternas consiguen organizarse y construir su propia dirección política e ideológica. 1º etapa: escindirse del sistema hegemónico de la clase dirigente.

2º etapa: conciencia de clase (ideológica y política).

3º etapa: creación de intelectuales orgánicos que le den su propia concepción del mundo y organizarán el sistema hegemónico sobre las otras clases subalternas. Éste es el momento más estrictamente político, en donde la ideología se transforma en partido, creando la hegemonía de un grupo social fundamental, que cree sus propios intelectuales y absorba los de grupos aliados. Para ello es necesario el compromiso de aliarse contra el enemigo.

Gramsci reconoce que la unificación de los grupos subalternos suele ser rota por la iniciativa de los grupos dirigentes. Por ello, los grupos subalternos deben completar su dirección política e ideológica con una dirección militar. Dirección ideológica y dirección político-militar son las dos condiciones necesarias de una verdadera lucha de clases subalternas contra el sistema hegemónico dominante.

 

Estrategia del nuevo sistema hegemónico: es la resultante orgánica del análisis del bloque histórico.

a. Debe ser autónoma, diferente de la del grupo dominante.

b. Debe determinarse en función de la importancia de la SC y la SP.

- Guerra de trincheras o de posición. Lo esencial del combate se libra en la SC y el Estado es sólo una trinchera avanzada. En la Rev. Francesa antes de que la lucha devenga política y militar la burguesía libra una batalla ideológica contra la aristocracia, disgregando su bloque intelectual.

- Guerra de movimiento. La lucha es esencialmente política y militar por ser la SC “gelatinosa”.

Esta diferencia estratégica muestra la dificultad que supone para las clases subalternas subvertir el bloque histórico en los países occidentales. Para Gramsci, las clases subalternas deben conquistar en primer lugar la sociedad civil. Optar por la guerra de movimiento es un grave error, ésta debe limitarse sólo a las luchas secundarias. De lo contrario, si las clases subalternas eligen luchar primero contra la SP, ésta será suplantada por la SC que suscitará fuerzas paramilitares para destruirlas.

Deja un comentario